Tras años de debate, los ministros de finanzas del G7 anunciaron el pasado sábado 5 de junio el acuerdo por el que pactan un Impuesto de Sociedades mínimo del 15% para las grandes empresas.

Este acuerdo abre las puertas hacia un sistema tributario global, adaptado a los retos que presenta la globalización de la economía digital, que garantice una tributación adecuada en el lugar adecuado, acabando así con la carrera tributaria y el dumping fiscal.

¿Cómo funciona el acuerdo?

El “primer pilar” del acuerdo consiste en determinar las reglas por las que las multinacionales tributarán en el país donde operan. Así, en primer lugar, el acuerdo del G7 se aplicará a aquellas multinacionales que obtengan un margen de beneficio del 10%. En segundo lugar, el 20% de cualquier beneficio por encima del 10% sería reasignado y gravado en los países donde operan.

El “segundo pilar” del acuerdo compromete a los estados a establecer una tasa impositiva del Impuesto de Sociedades mínima del 15% que evite la carrera tributaria entre los países, y a eliminar los impuestos sobre servicios digitales o Tasa Google que ya operan en varios países de la Unión Europea como Italia, Francia y España.

¿Qué otras novedades trae el acuerdo?

Entre otros puntos del acuerdo, el G7 se compromete a seguir trabajando conjuntamente para asegurar la sostenibilidad del sistema financiero público y su transformación progresiva para paliar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad haciendo que las decisiones financieras se basen en consideraciones medioambientales.

Por otro lado, el G7 comunica su compromiso de seguir trabajando con los Bancos Centrales por la estabilidad monetaria y financiera de sus monedas digitales (CBDC), para garantizar que sean resistentes y energéticamente eficientes, apoyar la innovación, la competencia, la inclusión y la mejora de los pagos transfronterizos. Así, reiteran su oposición a un proyecto global de monedas digitales estables hasta que no se aborden adecuadamente los requisitos legales, regulatorios y de supervisión que sean comunes a nivel internacional.

¿Qué pasa a continuación?

El siguiente paso se verá el próximo julio en la cumbre del G-20 en Venecia donde se abrirá un debate más global sobre los puntos del acuerdo. Los criterios de sujeción y aplicación del Impuesto de Sociedades, la cifra de gravamen definitiva y el futuro de la “Tasa Google” europea serán los puntos más relevantes, cuya determinación y aceptación asentará las bases de un sistema tributario internacional que contaría con la adhesión de países como China, Brasil y Australia.